Luego de miles de años de ¨dominio canino¨,  ha llegado: “la era felina¨.  En países desarrollados, se estima un número alrededor de 204 millones de gatos domésticos y unos 173 millones de perros. En Estados Unidos, aproximadamente hay 86 millones de gatos domésticos y 78 millones de perros. (Asociación de Profesionales en Medicina Felina)

     Según, sociólogos y psicólogos, la sociedad actual  tiende a ser cada vez más solitaria .Creciendo el número de personas que viven solas o, en pareja sin hijos. Habitan departamentos pequeños y poseen  escaso tiempo libre.

     El gato, es el animal ideal. Dada su adaptación a espacios reducidos para vivir.  No requieren ¨ paseos ¨, como  su amigo: el perro. Y no ladran.

Si le son necesarios  ¨ ambientes enriquecidos ¨, que les promuevan el desarrollo de una  vida con bienestar. Libres  de ansiedad y/o estrés. 

    Tener un gato es más económico que un perro y son tan emotivos y divertidos como éstos últimos.

     Si a lo dicho hasta ahora,  le sumamos la característica que tienen los felinos de poder expresar ciertos rasgos humanos como son la intriga , la pereza, el placer, la agresión , la ira , el aburrimiento , los cuales son retratados en cientos de miles de fotos y videos, que vemos cada día mas  en las redes sociales ,  no nos queda duda, estamos:  en plena era felina!!.

Han  ¨ invadido ¨ y ¨ reemplazado ¨ a los perros,  en comerciales de cualquier producto y / o servicio a publicitar .Ya que captan la atención y hasta la admiración de las personas, haciéndolas, al mismo tiempo: sonreír.

    La ¨ era felina ¨,  requiere y exige como  ¨ reinas/reyes ¨ que son los gatos, una atención médica veterinaria  acorde a esta especie. Diferente a la canina.

Así, nace el Programa de  atención amistosa o respetuosa del gato: ¨Cat Friendly  Practice¨.

    Los veterinarios  americanos advirtieron que los propietarios de gatos, evitaban la visita al consultorio, asociándolo al estrés que le ocasionaba.  Argumentaban que el gato: “odiaba  ir al veterinario”. Sin embargo,  es imprescindible que asistan a sus controles preventivos, ya que es una especie que   “oculta la enfermedad”. 

     En la ¨era felina¨, la Medicina Veterinaria  tiene en al gato: un paciente exigente y distinto.

¡Bienvenidos a la ¨era felina ¨!