El Hipertiroidismo: es el aumento de las hormonas tiroideas funcionales: tiroxina (T4) y tri yodotiroxina (T3), pero en un muy bajo porcentaje  entre el 2 % y el 5 % ocurre el denominado “hipertiroidismo oculto”: aquellos casos donde se sospecha por presentar un cuadro clínico compatible pero cuyo valor de T4 total da normal o apenas por encima del valor normal.

Signos clínicos: pérdida de peso, aumento del apetito (exagerado), hiperactividad, cambios en el comportamiento (más agresivos), mala adaptación a situaciones estresantes, polidipsia, poliuria, soplos, arritmias, taquicardia, hipertensión sistémica. 

Buscar  otra enfermedad “complicante” (Pancreatitis, enfermedades digestivas, diarreas), una vez resultas éstas el valor de T4t aumenta.

También, existe otra posibilidad de cuadros apáticos, donde no presentan signos clínicos característicos, pero si valores altos de T4t. Son casos diferentes a los anteriores, y rondan entre el 5% o el 10%, por eso la importancia en pacientes geriátricos tenerla en cuenta, aun sin que presenten signos.

Clasificación histopatológica:

P. Aguda  cambios histopatológicos: necrosis o inflamación neutrofílica (supurativa)

P. Crónica: se observa fibrosis y atrofia, inflamación linfocítica

P. combinada: necrosis y fibrosis: Pancreatitis Activa Crónica

Desde el punto de vista clínico no se diferencian, y en el 90% de los casos no se puede identificar la causa específica.

En un estudio reciente, publicado en The Journal of Veterinary Pathology, se demostró que el 67 % de los gatos presentados para necropsia, independientemente de la causa de la muerte, mostraban signos histológicos de pancreatitis, incluido el 45 % de gatos aparentemente sanos1. Aunque es probable que la prevalencia de pancreatitis clínicamente significativa no sea tan alta, los resultados indican que en diversos trastornos hay pancreatitis concurrente.

Los signos clínicos pueden ser  desde indetectables hasta shock cardiovascular y fallo multiorgánico. Los más frecuentes: anorexia y letargia. Otros vómitos, pérdida de peso y diarrea. 

El dolor, aunque el gato no lo exprese como en el caso de los humanos, no se lo puede descartar y hay que tenerlo en cuenta.

Entre los hallazgos clínicos durante el examen físico se citan: deshidratación, palidez, ictericia, taquipnea o disnea, hipotermia o fiebre, taquicardia, dolor abdominal, masa abdominal, coagulación intravascular diseminada, shock cardiovascular y falla multiorgánica.

Diagnóstico: complejo

El análisis de laboratorio nos puede ayudar a determinar el estado general del paciente o identificar otras enfermedades concomitantes, lo mismo sucede con los exámenes radiológicos y ecográficos, pero ninguno de ellos es específico por sí solos.

Tanto la amilasa  como la lipasa séricas en el caso del gato, no tienen valor diagnóstico. En la actualidad existe un análisis específico y precoz de este enfermedad, es a través de un inmunoanálisis: Spec fPL, inmunorreactividad de la lipasa pancreática felina.

Por diferentes circunstancias, a veces nos debemos enfrentar al cambio de dieta de nuestro gato.  Pueden ser  motivos fisiológicos,  cuando pasa de

de ser  cachorro a ser adulto. Por cambios de estado como la gestación / lactación .Cuando cursan ciertas enfermedades, como por ejemplo:

Obesidad, Enfermedad Renal Crónica, Diabetes Mellitus, desórdenes gastrointestinales, etc.

A edades tempranas, cuando el gato es cachorro, el cambio suele ser más exitoso. Los gatos adultos en general, demandan más tiempo en la transición  de uno a otro alimento.

Distinguiremos dos tipos de gatos: los que solo aceptan un tipo de alimento y  los que comen diversas comidas.

Los primeros, son los que llevarán más tiempo y mucha paciencia de nuestra parte, antes de desistir y desechar el nuevo alimento.

     En ambos casos, el cambio deberá ser paulatino.

Un cambio brusco puede  llevar a una crisis de estrés o ansiedad aguda, que provoque el  desarrollo de aversión hacia ese nuevo alimento y desencadenar un estado de anorexia.

    Veamos algunas formas y métodos para lograr el cambio de dieta.

#    Una forma  relativamente fácil  de introducir un nuevo alimento, es que éste, tenga textura  similar al que estaba comiendo.

#   Evitar el cambio de alimento, bajo circunstancias de estrés por dolor, enfermedad o separación  con su propietario. Por ejemplo cuando están internados o pensionados. Se deberá esperarse hasta el regreso a su hogar.

#   Tener paciencia. En general a los gatos no les gustan los cambios.  Puede llevar hasta 1 mes de tiempo, para que acepte, totalmente el nuevo alimento. ¡A no decaer en el intento!

#   Durante la transición se deberá controlar el peso del gato.

#    Tratar de familiarizar al gato con los nuevos olores, y sabores, para evitar la neofobia .Es decir, mejorar las características organolépticas como el sabor y el olor de un alimento.

#  Las dietas prescriptas suelen ser las que mas tiempo nos demandarán, antes que el gato las acepte.  A no perder la paciencia.

Pasemos a  algunos métodos  que podemos implementar.

1)   Mezclar el nuevo con el viejo alimento.

Es el método más conocido y utilizado. Veremos cómo es el esquema:

Los primeros días se pondrá el 75 % del alimento original y el 25 % restante, el nuevo.

Luego se continuará  con una proporción  50: 50. Unos días más.

Luego 75 % del nuevo, 25 % del original .Hasta lograr llegar al 100 %  con la nueva dieta.

Llevará  1 o tal vez 2 semanas. Controlando, además de la aceptación del gato a lo nuevo, que no se produzca ninguna alteración gastrointestinal.

(vómitos / diarrea / constipación )

2)    Alimento por raciones  vs. Alimento ad libitum.

Utilizar raciones puede ser más recomendable. Tienen  mejores resultados que, dejarle la comida a su voluntad, todo el día en su comedero.

¿Por qué? 

Cuando se raciona son mayores las probabilidades de encontrar al gato con hambre y que acepte la comida. 

La ración de alimento en el comedero, no debe estar más de una hora. Se retirará  y se volverá a ofrecer en otro momento. Esto se repetirá unas 3 o 4 veces en el día. A la noche, retirarlo, ya que el propietario no puede controlarlo.

3)  Otro método:

Colocar dos comederos, de iguales  características. En uno se pondrá el alimento nuevo y en el otro,  el que venia comiendo.

Este método puede demandar varios días, semanas incluso 1 o 2 meses.

Cuando veamos que comienza a aceptar el nuevo, se irá reduciendo la cantidad del anterior.

Conclusión:

    El cambio de alimento, es una maniobra muy significativa en el gato, se ha visto que para algunos resulta ser, uno de los mayores factores de estrés. 

  Un gato saludable, comienza con una adecuada alimentación.

La anorexia es uno de los signos mas frecuentes en la consulta clínica felina. Se presenta incluso en gatos sanos.

Es muy importante que el dueño sepa que el gato, si no come un día, no comerá al otro día. O al tercer día, como puede suceder con el perro.

Hasta puede perpetuarse, siendo dificultoso revertirla, según la causa que la detonó o  desencadenar o complicar otras enfermedades.

      El gato tiene una alta necesidad proteica en su dieta, debido  a que el sistema enzimático hepático de las mismas, es constante durante toda la vida .No se adapta a situaciones de anorexia. Está preparado anatómica y fisiológicamente a metabolizar proteínas. Utiliza aminoácidos como fuente principal para la obtención de energía. Es carnívoro estricto!!! no como el canino. Es decir, no es una especie preparada para comer exclusivamente carbohidratos ni ser vegano. Esto último puede ser fatal para tu gato.

     Se puede distinguir distintas causas de anorexia. En base a ellas podemos definir tres situaciones posibles:

      Anorexia propiamente dicha: es la pérdida del apetito.

Es la ausencia voluntaria del deseo de comer.

Pseudoanorexia: tiene apetito, pero es incapaz de comer (fractura mandibular, por ejemplo)

Anorexia psicológica: es la aversión hacia el alimento a partir de una asociación negativa durante la ingesta. .Como puede ser dolor, náuseas, la administración de medicamentos vía oral, agresión, ruidos, olores, presencia de personas y/o animales.

Junto a la anorexia aparece otro signo inespecífico: la pérdida ponderal.

Ésta es la reducción paulatina de la masa corporal, sin ser consecuencia de un programa de control de obesidad.

Esa pérdida de peso puede ser el resultado  de la disminución de calorías ingeridas, de su absorción o de su utilización.

Ambas, a menudo pueden estar causadas por enfermedad sistémica.

También puede presentarse disminución del peso con aumento del apetito. En general esta combinación aparece cuando hay incremento de las necesidades energéticas, aumento del catabolismo (Hipertiroidismo) mala disponibilidad de nutrientes ( Diabetes Mellitus) o  mala absorción(Linfoma Intestinal/ Enfermedad Inflamatoria Intestinal)

Citaré algunos signos y causas posibles.

Anorexia en sentido estricto:

Signos:

  • Adelgazamiento
  • Atrofia muscular
  • Debilidad
  • Mala calidad del pelo
  • Manifestaciones del problema de base: vómitos, diarrea  regurgitación, problemas bucodentales, neurológicos , traumatológicos , presencia de cuerpos extraños o masas en cualquier  nivel del aparato digestivo , etc.

Posibles causas:

Enfermedad sistémica:

  • Infección
  • Inflamación
  • Neoplasia (quimioterapia)
  • Fiebre
  • Toxinas
  • Enfermedad metabólica
  • Enfermedad gastrointestinal

Cirugías, posquirúrgico

Farmacológica

Pseudoanorexia

Signos:

  • Adelgazamiento
  • Atrofia muscular
  • Debilidad
  • Incapacidad para tomar, masticar los alimentos
  • Presencia de masas o cuerpos extraños
  • Ceguera
  • Hiposmia / anosmia
  • Disnea

Posibles causas:

Asociadas con dolor /malestar:

  • Enfermedad periodontal
  • Prensión o masticación dolorosas. Estomatitis. Esofagitis
  • Abscesos , masas , cuerpos extraños: intraorales, esofágicos y otros
  • Miositis en músculos masticatorios
  • Pérdida del olfato

Anorexia psicológica

Signos:

  • Adelgazamiento
  • Atrofia muscular
  • Debilidad
  • Puede o no,  haber otras anormalidades físicas , según la causa que la originó

Posibles causas:

  • Cambio de textura, gusto , olor del alimento
  • Asociado a medicaciones orales
  • Asociado con vómitos, regurgitación
  • Asociado con internaciones o con experiencias negativas(ruidos, agresiones, olores )
  • Alteración en la rutina , en el ambiente
  • Ansiedad , estrés

Conclusión

Tener  presente que es un signo clínico e inespecífico  que evolucionará según la causa principal que la provocó y requiere atención inmediata.

(*) contacto: tamaratobio@hotmail.com

Las plantas ornamentales, que tenemos en nuestros hogares, son elementos muy vistosos y llamativos para los gatos.

Comienzan a jugar con ellas. Las ingieren. Lo que no tenemos en cuenta que muchas son tóxicas!

El grado de toxicidad es muy variable. Depende de la planta,  qué parte de la misma ha ingerido, qué cantidad, por ende también lo son las manifestaciones clínicas que veremos en el gato.  Desde vómitos, diarrea, irritaciones en diferentes zonas del cuerpo, convulsiones hasta incluso la muerte.

Existe una larga lista de plantas ornamentales tóxicas.

Citaré las más comunes:

  • Lirios spp
  • Dieffenbachia spp
  • Azalea (rodhodendron spp)
  • Convalaria (convallaria majalis)
  • Hortensia (hydrangea macrophilla)
  • Palo de agua (dracaena spp)
  • Filodendro (philodendron spp)
  • Costilla de Adán (monstera deliciosa)
  • Helecho espárrago ( asparagus spp)
  • Laurel montañoso (kalmia spp)
  • Palmera cicadácea (cycas spp)
  • Jacinto común ( lilium orientalis)

   Tomaré los lirios, las azaleas, las palmeras y el philodendron / dieffembachia, para hablar de algunos signos que pueden llegar a provocar.

     Lirios: todas las partes que componen a la planta, son muy tóxicas. Provocando Insuficiencia Renal Aguda hasta la muerte. Los que sobreviven, pueden sufrir daño renal permanente.

Los signos se desarrollan dentro de las 12 horas posteriores a su ingesta.

Hasta los cinco días posteriores.

Signos por la ingesta de lirios:

Vómitos, diarreas, anorexia, depresión, poliuria, polidipsia.

Menos frecuente: desorientación, ataxia, edema de cara y garras, presión de la cabeza contra objetos y convulsiones.

Azaleas ( rhododendron):

Afecta  a nivel nervioso, gastrointestinal y cardiovascular.

Su principio tóxico ( grayanotoxina), se encuentra en todas sus partes. Incluidas las flores y el néctar. Tan solo dos hojas, provocan daño grave.

     Signos por la ingesta de azaleas:

Vómitos, diarreas, dolor abdominal, debilidad, depresión, arritmia cardíaca, hipotensión, edema pulmonar, disnea, letargia, convulsión, shock, paro cardiopulmonar (muerte).

   Palmeras cícadas: toda la planta es tóxica. Mayor peligro en sus semillas.

Causa hepatotoxicidad.

Signos: vómitos, diarreas, letargia, depresión, coagulopatía, insuficiencia hepática, muerte.

También, puede dar signos nerviosos: debilidad, ataxia, convulsión, muerte.

     Philodendron spp  y dieffembachia spp: son menos graves en cuanto su toxicidad, en comparación con las anteriores.

Contienen cristales de oxalato de calcio insoluble. Éstos pueden causar irritación mecánica en la cavidad oral.

Entre los signos podemos ver inflamación en cavidad oral, dificultad para tragar, hipersalivación, dolor en la boca, vómitos, depresión, inapetencia.

   ¿Cómo evitamos  la intoxicación de nuestro gato con alguna planta?

    Primero, lo mas evidente,  orientarnos a tener plantas atóxicas para gatos.

Alternativa para tu gato: hierba gatera (catnip) Solo grandes cantidades pueden provocar vómitos o diarrea.

Rociar las plantas con agua y luego aplicarles pimienta de Cayena, para desalentar al gato, a querer comerlas.

   Evitar el aburrimiento del gato, implementando un ambiente enriquecido. Que le proporcione seguridad y confort .Con juegos, áreas de descanso, de seguridad y de ocio.

    En caso de que tu gato haya comido alguna planta tóxica, acudir de inmediato al veterinario. Recordar  llevar una muestra o foto de la planta, si se  desconoce o se tienen dudas del nombre, de la misma.

Los 10 ítems que recomienda la AAFP (Asociación Estadounidense de Especialistas en Felinos)

  • Eliminación inapropiada
  • Cambios en la interacción (con su propietario , con otros animales , con el ambiente )
  • Cambios en la actividad
  • Cambios en los hábitos de sueño
  • Cambios en el consumo de agua y/o alimento
  • Pérdida o ganancia de peso, inexplicada
  • Cambios en la conducta del aseo
  • Signos de estrés
  • Cambios en la vocalización
  • Mal aliento

Hablaré de una enfermedad que no se suele tener tan  presente a la hora de la consulta geriátrica felina. Pero cuya presentación es más frecuente de lo que suponemos: la Enfermedad Degenerativa Articular (E.D.A.)

Existe una marcada diferencia  con lo que sucede en caninos. En éstos  no solo el veterinario la evalúa claramente, la diagnostica y la trata precozmente, sino que es el mismo propietario del perro quien  acude a la consulta como motivo primario de la misma.

El propietario del perro puede llegar a  identificar determinados signos clínicos  como por ejemplo: claudicación y dolor.

Además existe una gran cantidad de propagandas comerciales de diferentes productos para su tratamiento (alimentos, suplementos nutricionales, analgésicos), esto también ayuda a mantenerla  presente al  momento de la consulta clínica canina.

   “¿Qué ocurre en los gatos?” “En felinos no sucede lo mismo”  “¿ por qué ?”

  1. En la consulta geriátrica felina suele haber otras enfermedades a atender primariamente.

Por lo cual la EDA, a excepción de casos muy avanzados no es motivo primario de la consulta

Queda ¨olvidada¨

La conducta o expresión del felin0 para esta enfermedad es muy diferente a la que  observamos en  caninos. Mientras el perro claudica, ¨ se queja ¨  el gato tiende a no moverse, “duerme mas tiempo ¨,  ¨ está mas vago ¨ dice el propietario. En una palabra  el gato   la ¨enmascara ¨. Haciéndola  pasar  desapercibida.

PREVALENCIA

Por edad:     

El  90 %  de los pacientes  a partir de los  12 años  de edad puede presentarla9 de cada 10 gatos mayores de 12 años de edad  la presentan!

Por articulación afectada:

  •  59 % —– Húmero radio cubital (Codo)
  •  48 %  —– Coxofemoral  (Cadera) 

Repasemos los signos clínicos que pueden tener los gatos afectados

  • Inactividad. Renuencia a realizar ciertas actividades, incluso las habituales.
  • La inmovilidad es lo característico.
  • Posición rígida .Reducción del rango de movimientos.
  • Falta de acicalamiento
  • Eliminación inadecuada (no utiliza su bandeja sanitaria)
  • Sobrepeso/ obesidad (en casos avanzados perdida de peso)
  • Atrofia muscular
  • Claudicación  (menos frecuente)
  • Alteración de la conducta (agresión)
  • Dolor / dolor a la palpación / dolor a la palpación-presión

TRATAMIENTO

Hay varias alternativas de tratamiento desde analgésicos, condroprotectores,  lisadoterapia e inclusive  nuevas terapias como el uso de células madres. Dependerá de cada paciente en particular y según el criterio de cada profesional.

Prevenir es más económico para la salud del gato, acuda a la consulta veterinaria en casos de gatos geriátricos no menos de dos veces al año para sus chequeos.

           “Los gatos son maestros en ocultar la enfermedad”   

Premisa que todo propietario debe  saber y  tener  en cuenta. Aunque su gato parezca sano, tal vez no lo esté. Acudir a su chequeo preventivo es fundamental.

Por otro lado quienes nos dedicamos a la  Medicina Felina hacemos que las visitas  resulten  “amistosas”, para el gato. Disminuyendo o anulando las experiencias negativas que hayan pasado.

Por lo tanto el concepto erróneo:

“Ir al veterinario resulta ser perjudicial por el estrés que provoca en nuestro gato”- debe quedar desterrado-

Citaremos algunos momentos claves para una consulta médica  felina.

  1. Antes de adquirir un gato. Sea  de un criadero, de un refugio, de la calle o cualquier otra forma.

La consulta previa a tener un gato, ayuda a evacuar las dudas de los futuros propietarios y  obtener la información para que su llegada sea lo mas grata para todos, especialmente para el gato, logrando una adaptación positiva, rápida y adecuada.

2) Antes de adquirir otro gato. Es decir teniendo al menos ya un gato.

En este caso es fundamental e indispensable la consulta previa. La importancia es, tanto para él /o los gatos que ya están, como para el nuevo integrante.

Se deberá supervisar la salud en general y el comportamiento en particular de cada gato. Adaptar el ambiente al número nuevo de gatos.

En cuanto al gato nuevo  saber de dónde viene. Se deben tomar  medidas preventivas  para no ingresar enfermedades  contagiosas para los gatos que ya están. Realizar análisis de sangre en búsqueda de enfermedades  tales como  VIF – ViLeF, Coronavirus, enfermedades parasitarias internas y externas ( incluídas  otocariasis , micosis por citar algunas) herpes virus, etc.

Tenerlo en cuarentena para su observación  y adaptación.

3) Cuando el gato es cachorro.

En general  todos los propietarios acuden en este período.

4) Cuando tenemos  un gato adulto joven.

Además de refuerzos de sus vacunas ,se deben hacer análisis de sangre y/u orina  una vez al año de rutina .También  controlar el peso corporal , su condición corporal  , un chequeo cardiológico , uno radiográfico , ecográfico , examen y limpieza  dentaria  , ésta última si  lo requiere.

5) Cuando tenemos gatos en reproducción  y / o gestación y / o lactación.

6) Cuando tenemos gatos mayores de 8 años.

En esta etapa se deberán reforzar los chequeos generales ya citados

(sangre / orina , cardiológico , etc.) Dos veces al año y cualquier otro específico para cada paciente en particular.

7) Cuando se realicen “ cambios ” en el territorio  del gato ( no olvidemos que , cuando se tiene un gato ,  nuestro hogar pasa  a ser “ su territorio”)  Cualquier modificación , puede ser un potente desencadenante de algún trastorno en su conducta  ( ansiedad , estrés, miedo , agresión ) y / o de enfermedades o empeorar alguna preexistente  . Entre esos cambios  podemos nombrar mudanza, presencia de pintores / obreros en general,  la llegada o salida de miembros en el núcleo familiar incluyendo personas  y/o animales incluso muebles. También los cambios que se produzcan fuera del hogar en los departamentos/ casas vecinas, calles, edificios contigüos, eventualidades climáticas (terremotos, por ej ) etc .

“Un gato sano”  comienza cuando empezamos  a “pensar como gatos” y continua con su asistencia médica  a cargo de Veterinarios Especialistas en Medicina Felina.