Pensar: es examinar algo en la mente, antes de tomar una decisión. Formar ideas y representación de la realidad en la mente de una persona.

Es decir, ¨pensar¨ es inherente al hombre. Lo trasladaremos al gato, tomando la acción de pensar no como tal, sino como, su comportamiento.  Cómo procede un gato en su vida diaria. Aclarado ese punto, nos despojaremos de nuestra cabeza humana y los invito a comenzar: a pensar como gatos. Veremos como ciertos ¨ detalles ¨ no son tales,  y hay que tenerlos presentes para que nuestro gato, no sufra alteraciones en su comportamiento y enfermar

Mientras nosotros vemos la vida doméstica, en líneas generales, en una dimensión. Nuestro gato  lo hace  en tres dimensiones. ¿Qué significa esto?: que vemos muy diferente el habitad que compartimos con nuestro gato. A partir de este punto  pueden  producirse  alteraciones en el comportamiento del gato, en  la relación de éste  con las personas o con otros animales (si los hay).

El gato puede comenzar a padecer ansiedad, estrés, que  por si mismos  deben ser atendidos o  desencadenar otras enfermedades, como por ejemplo: cistitis idiopática felina,  obesidad,  obstrucción uretral,  acicalado excesivo que lleva a la perdida de pelo,  agresividad  y micción inapropiada .

¿Dónde radica el problema que desencadena la alteración del comportamiento de un gato?

La respuesta es simple: No pensar como gatos, sino como humanos. No descifraremos el  ¨ pensamiento ¨ total de un gato, ya que éste, tiene muchos aspectos indescifrables. Eso es lo que los hace la especie más enigmática  e  interesante. Volvamos a cómo ve, el gato, el habitat. A diferencia de nosotros, como ya dijimos, lo ven en tres dimensiones. Esto hace indispensable que logremos un ambiente  dónde el gato pueda usar el espacio vertical. Colocaremos desde elementos comerciales que los hay muy variados, hasta lo que nuestra creatividad invente, incluso armonizando con la decoración de nuestro hogar. (Enriquecimiento ambiental) 

El Bebero

Otro detalle, a la hora de comer, es la ubicación del comedero y del bebedero. Elementos que no debieran estar juntos. Estando prácticamente “prohibidos” usar los comederos y bebederos que vienen juntos (doble) el gato de por si, es un  mal bebedor. Si además, el bebedero está junto al comedero, inhibirá aún más el acto de beber.    Por naturaleza el gato  come muchas y pequeñas raciones de comida  a lo largo del  día. Alguna alteración lo puede llevar a la obesidad, e incluso en ciertos casos a la anorexia. Se recomienda que el bebedero permanezca  limpio y  mantener el agua fresca. Preferiblemente que sea claro, para que refleje y que de la sensación de mayor frescura. Pueden ser de acero inoxidable, porcelanas/cerámicas claras, vidrio. Los bebederos de plásticos, oscuros a  los gatos no les suele resultar un buen bebedero y hasta puede cambiar el sabor del agua y de esta forma el gato buscará alternativas como ser griferías  que goteen. Aunque parezca divertido, no es lo recomendable. Esto último impide identificar si hay o no alteración en la cantidad de agua que esta tomando por día. Buscar el bebedero mas adecuado para cada  gatito en particular.

Ambos elementos, comedero y bebedero se recomienda  que estén separados  y el primero, no sobre el suelo. Al gato ya dijimos le gusta las alturas. Comer a otro nivel  del suelo, no solo  le agrada, sino que le proporciona seguridad, observación y hasta un poco ejercicio. Se puede organizar de forma tal que deba subir  ¨ escalones ¨ para  llegar a su comida. También, para estimular el instinto de caza se puede “esconder” comida en distintas zonas. Incluso utilizar dispensadores por ejemplo tipo pelota con una ranura donde a medida que el gato juega, obtiene comida.

En esta segunda parte de “pensar como gatos” abordaré tres temas importantes: el marcaje olfatorio y visual, la importancia del juego felino y bandeja sanitaria.

Marcaje olfatorio y visual

Éste es un comportamiento comunicacional normal, por el cual el gato organiza su territorio, se orienta en él  y deja información(feromonas) a otros gatos (si los hay) De ahí la importancia de  la presencia  de  ¨ rascadores ¨ adecuados, en posición, ubicación y material   pensando como gatos y no como humanos!  Por ejemplo suelen  ser mejor recibidos aquellos colocados en forma vertical   y de una longitud tal que el gato al estirarse, sus miembros  delanteros extendidos, no queden fuera del rascador.

En cuanto al material, pueden ser de telas, cartones, madera incluso troncos de árboles.

El juego

El gato lo requiere toda su vida. Muchas veces los propietarios se olvidan de jugar con ellos a la edad adulta, solo lo hacen cuando son cachorros. Deberemos proporcionales elementos y tiempo adecuado a cada gatito. El juego da bienestar  al  bajar el estrés, la ansiedad, el aburrimiento. Promueve  el movimiento físico previniendo el  sobrepeso / obesidad   y estimula la producción de feromonas.

El juego y la conducta predatoria deben estimularse. La inhibición de uno y/o ambos determinará una alteración en la conducta normal del gato. Como ya he citado, provocará estados de frustración que pueden desencadenar diferentes tipos de enfermedades conductuales y no conductuales.

Detalles a tener en cuenta: el tiempo de juego

Los gatitos cachorros juegan el doble y más del tiempo que un gato adulto. Para éste último, cinco o diez minutos pueden ser suficientes.

En cuanto a los juguetes, hay que tener una especial atención  no dejarles a su alcance sin supervisión del  propietario  elementos tales como cordones, hilos, cintas. Son riesgosos. Pueden ser ingeridos. Una vez que se jugó con ellos guardarlos, esto vale para el resto de los juguetes. El no tenerlos a la vista todo el tiempo, estimula seguir jugando con ellos. En una palabra, alternarlos.

No jugar con el gato directamente con las manos o pies del propietario, debe haber un elemente entre medio de ambos.  Eso evita comportamientos no deseados, como por ejemplo agresiones futuras.

Bandeja sanitaria:

Cuantas veces vemos la bandeja sanitaria, junto al comedero, bebedero y a su “cama”. Elementos que en su habitad natural no están juntos. Una bandeja mal ubicada puede llevar a una micción inapropiada  y a  que el propietario   lo interpreta como un acto de resentimiento del gato hacia él.

     El gato cuando está en libertad tiene muchos y variados lugares para elegir. Los que viven en departamentos / casas, están  ¨ obligados ¨ a usar  las bandejas sanitarias  con el material  y  el lugar  donde está ubicada, elegidos por el propietario. 

La aversión ala bandeja sanitaria, puede ser causada por la misma bandeja, su ubicación  o el material absorbente con que se la llene. Como también, la falta de limpieza o los limpiadores que se utilicen. Cada gato tiene diferentes exigencias en cuanto a la higiene. Los más exigentes pueden buscar otras superficies, ante la más mínima suciedad de la bandeja sanitaria.

       Otros factores que intervienen  son la textura y la fragancia del material absorbente, la presencia o ausencia de desodorantes, la profundidad del material en la bandeja y las posibles experiencias previas negativas como pueden ser el dolor y el miedo asociados al lugar o a la bandeja en si misma. Hay bandejas abiertas, cubiertas, autolimpiantes  que  a los propietarios les puede ser o parecer la correcta, pero será el gato quien decidirá finalmente. Es importante el tamaño, que sea lo suficientemente amplio para que entre cómodamente.

En cuanto a la ubicación, los  lugares muy transitados como puede ser un pasillo, o de difícil acceso  o que lo dejen expuesto  o vulnerable por ejemplo al ataque de otros animales o de personas pueden ser causas de Micción Inapropiada.

El estrés asociado con factores de manejo conductual y ambiental  contribuye al desarrollo por ejemplo de la Cistitis Idiopática Felina (C.I.F.)  (Westropp y Buffington 2004 – Houstuler y col. 2005)

Entonces: ¨ Pensar como gatos ¨  será la tarea que debemos realizar  cuando  llegue un gato a nuestras vidas. Para que la convivencia sea lo mas placentera para ambos y ante la duda  siempre consultar con un Veterinario  dedicado a  Medicina Felina.

Por diferentes circunstancias, a veces nos debemos enfrentar al cambio de dieta de nuestro gato.  Pueden ser  motivos fisiológicos,  cuando pasa de

de ser  cachorro a ser adulto. Por cambios de estado como la gestación / lactación .Cuando cursan ciertas enfermedades, como por ejemplo:

Obesidad, Enfermedad Renal Crónica, Diabetes Mellitus, desórdenes gastrointestinales, etc.

A edades tempranas, cuando el gato es cachorro, el cambio suele ser más exitoso. Los gatos adultos en general, demandan más tiempo en la transición  de uno a otro alimento.

Distinguiremos dos tipos de gatos: los que solo aceptan un tipo de alimento y  los que comen diversas comidas.

Los primeros, son los que llevarán más tiempo y mucha paciencia de nuestra parte, antes de desistir y desechar el nuevo alimento.

     En ambos casos, el cambio deberá ser paulatino.

Un cambio brusco puede  llevar a una crisis de estrés o ansiedad aguda, que provoque el  desarrollo de aversión hacia ese nuevo alimento y desencadenar un estado de anorexia.

    Veamos algunas formas y métodos para lograr el cambio de dieta.

#    Una forma  relativamente fácil  de introducir un nuevo alimento, es que éste, tenga textura  similar al que estaba comiendo.

#   Evitar el cambio de alimento, bajo circunstancias de estrés por dolor, enfermedad o separación  con su propietario. Por ejemplo cuando están internados o pensionados. Se deberá esperarse hasta el regreso a su hogar.

#   Tener paciencia. En general a los gatos no les gustan los cambios.  Puede llevar hasta 1 mes de tiempo, para que acepte, totalmente el nuevo alimento. ¡A no decaer en el intento!

#   Durante la transición se deberá controlar el peso del gato.

#    Tratar de familiarizar al gato con los nuevos olores, y sabores, para evitar la neofobia .Es decir, mejorar las características organolépticas como el sabor y el olor de un alimento.

#  Las dietas prescriptas suelen ser las que mas tiempo nos demandarán, antes que el gato las acepte.  A no perder la paciencia.

Pasemos a  algunos métodos  que podemos implementar.

1)   Mezclar el nuevo con el viejo alimento.

Es el método más conocido y utilizado. Veremos cómo es el esquema:

Los primeros días se pondrá el 75 % del alimento original y el 25 % restante, el nuevo.

Luego se continuará  con una proporción  50: 50. Unos días más.

Luego 75 % del nuevo, 25 % del original .Hasta lograr llegar al 100 %  con la nueva dieta.

Llevará  1 o tal vez 2 semanas. Controlando, además de la aceptación del gato a lo nuevo, que no se produzca ninguna alteración gastrointestinal.

(vómitos / diarrea / constipación )

2)    Alimento por raciones  vs. Alimento ad libitum.

Utilizar raciones puede ser más recomendable. Tienen  mejores resultados que, dejarle la comida a su voluntad, todo el día en su comedero.

¿Por qué? 

Cuando se raciona son mayores las probabilidades de encontrar al gato con hambre y que acepte la comida. 

La ración de alimento en el comedero, no debe estar más de una hora. Se retirará  y se volverá a ofrecer en otro momento. Esto se repetirá unas 3 o 4 veces en el día. A la noche, retirarlo, ya que el propietario no puede controlarlo.

3)  Otro método:

Colocar dos comederos, de iguales  características. En uno se pondrá el alimento nuevo y en el otro,  el que venia comiendo.

Este método puede demandar varios días, semanas incluso 1 o 2 meses.

Cuando veamos que comienza a aceptar el nuevo, se irá reduciendo la cantidad del anterior.

Conclusión:

    El cambio de alimento, es una maniobra muy significativa en el gato, se ha visto que para algunos resulta ser, uno de los mayores factores de estrés. 

  Un gato saludable, comienza con una adecuada alimentación.

Los 10 ítems que recomienda la AAFP (Asociación Estadounidense de Especialistas en Felinos)

  • Eliminación inapropiada
  • Cambios en la interacción (con su propietario , con otros animales , con el ambiente )
  • Cambios en la actividad
  • Cambios en los hábitos de sueño
  • Cambios en el consumo de agua y/o alimento
  • Pérdida o ganancia de peso, inexplicada
  • Cambios en la conducta del aseo
  • Signos de estrés
  • Cambios en la vocalización
  • Mal aliento